Una pandemia puede parar el mundo, pero también nos puede servir para reflexionar sobre los espacios urbanos de que disponemos, las mejoras que deseamos y las nuevas tendencias de espacios infantiles que queremos implementar.
Cada vez más, encontramos ciudades y pueblos de nuestro alrededor que entienden los espacios infantiles como lo hacen otros países europeos o en América del Norte. Poco a poco vamos entendiendo la importancia de disponer de espacios infantiles que permitan crecer a nuestros pequeños, ya sea fomentando su autonomía, su aprendizaje en el juego libre, la socialización, o permitiendo la interacción con la naturaleza.
Hacer difusión de esta percepción de los espacios infantiles, así como proyectar soluciones concretas de calidad para cada caso, no es una tarea fácil. Pero desde Recrea Project tenemos un objetivo muy claro: garantizar que todos los niños, sean de pueblo o ciudad, tengan la oportunidad de jugar y crecer todo el año en espacios sostenibles donde la naturaleza este presente.
A menudo, cuando hablamos de espacios de juego al aire libre, nos vienen a la cabeza parques de dimensiones generosas con numerosos equipamientos infantiles, zonas verdes, pistas, etc. Aunque estos parques, si están bien diseñados pueden dar mucho de si y ofertar grandes ventajas para todos sus usuarios y para la calidad de nuestros espacios urbanos, el escenario en que nos a situado la pandemia, y en el que nos deberíamos haber situado anteriormente por el contexto del cambio climático que estamos viviendo, nos hace pensar en la necesidad de pensar en espacios sencillos que se puedan diseñar y ejecutar con pocos recursos y poco tiempo.

En nuestros pueblos y ciudades, podemos observar la presencia de arcenes, plazas, chaflanes, etc. con mucho espacio disponible ocupado únicamente por pavimentos, adoquines y algún banco. No obstante, estos espacios que a menudo forman parte de los itinerarios cotidianos para ir a la escuela, al trabajo, o a nuestro hogar, no invitan a llevar a cabo ninguna actividad en ellos, limitándose su uso únicamente al de zonas de paso.
En Recrea Project creemos que muchos de estos espacios se podrían reconvertir en espacios verdes de juego para los más pequeños, zonas de descanso para gente mayor, o en puntos de encuentro para reunirse con amigos y socializar con los vecinos. Con una selección adecuada de plantas arbóreas, arbustivas y herbáceas autóctonas bien adaptadas a las condiciones de la zona, y con un mínimo coste de implementación y mantenimiento que los hagan sostenibles, creamos microespacios de mejora de la calidad del aire, de descubrimiento y experimentación (colores, olores, texturas, evolución de las estaciones, etc.), refugios de fauna, generación de sombras, etc. Estos espacios de pueden completar con la instalación de algún elemento de madera que permita trepar, esconderse, descansar, etc. Con estos espacios pequeños, en Recrea queremos contribuir al enriquecimiento a corto plazo de nuestros espacios urbanos cotidianos, convirtiéndolos en espacios agradables en los que nos sintamos a gusto.
En unas circunstancias en las que todos nos hemos vistos privados de muchas de las actividades que llevamos a cabo al aire libre y en sociedad, hemos tenido que resignarnos a renunciar al acceso a unos espacios que deberían de ser concebidos precisamente para garantizar el contacto con la naturaleza, la interacción social, o la práctica del ejercicio.
Por este motivo, des de Recrea Project hemos analizado las necesidades post pandemia y tenemos claro que nuestros pueblos y ciudades necesitan parques grandes y pequeños donde no se priorice la distancia social por encima de la cohesión social.
